Una gran herida que no cicatrizó
No podía ser. Otra vez el horror, no. A las 14.45 del 17 de marzo de 1992, cuando estalló la Embajada de Israel el país parecía lamer sus heridas, las viejas y las nuevas, en uno de esos raros momentos de paz que siguen a las catástrofes. Había superado apenas la revelación de los crímenes … Leer más